Objetos hundidos en la nieve se vuelven abstracción. Pierden el contorno, se funden con el fondo. Abandonan aún más la figuración cuando se rompen en un ritual con luz tenue iluminados por Ana María.
Fort-Da es un juego de niños, y el arte tiene la capacidad de jugarlo. “ El juego inventaba un lugar
para la ausencia, precisamente para permitir que la ausencia tuviera lugar.” Esto significa
simbolizar. El juego consiste en hacer desaparecer un objeto atado a un cordel, para luego tirar del
mismo y que este aparezca. Hacer desaparecer y re-aparecer es lo que crea sentido, el sentido de la
ausencia. En la obra los objetos se han hecho presentes, y esta presencia es posible porque alguna
vez estuvieron perdidos. La obra nos muestra también que el objeto hallado, siempre es sustituto del
perdido, nunca es igual a este, por lo que la repetición del mecanismo no tiene fin. La presencia
designa la dialéctica de la doble distancia e inaugura un lugar para decir “está” y un lugar para decir
“no está”. Dice Lacan, “ la pérdida siempre vuelve , nos vuelve”. Fort-Da ofrece en su repetición,
un vínculo entre el abandono primero devenido juego, y deviniendo obra ahora.
texto: Roberta Valente
RESONANCIAS GRÁFICAS - Malena Di Bastiano
“Una cosa que me pasaba frecuentemente era que
yo no podía contar lo que me había pasado en esos años. Pero no tanto por mi
propio temor, sino porque me parecía que atemorizaba al que escuchaba y eso me
resultaba muy complicado”
Andrea
Bello.
Transformar el espacio del museo en una caja
de resonancia gráfica.
Palabras, citas, fragmentos de testimonios de
mujeres detenidas y secuestradas en el centro clandestino de la ESMA.
Las palabras que salen de los cuerpos y son a
su vez cuerpos. “Tomar la palabra es un hecho corporal. No hay asunción de la
palabra sin un proceso de corporización”. Daniel Calmels
Superficies que se inscriben y reescriben en
movimiento.
“El cuerpo cita. Cita a aquellos cuerpos que
lo precedieron y también a aquellos que los circundan. Cita distintos aspectos
de la realidad, los materializa y les “da cuerpo”.” Es en este sentido que
puede convertirse en una estrategia y un espacio de resistencia.
“Citar es hacer aparecer en el presente las
imágenes de unas acciones, la presencia de unos cuerpos, los restos de un
período reciente de la historia. Citar implica traer aquí.”
“La cita como convocatoria, como emplazamiento
y lugar de encuentro entre uno y varios cuerpos. Citarse o agruparse, siguiendo
a Arendt, es aquello que precede a cualquier constitución de la esfera pública,
la condición necesaria para que tenga lugar lo político.”
Maite
Garbayo Maeztu
Ser tomadxs por estas voces; activar a partir
de allí una resonancia colectiva y expandir de forma artística estos textos a
través del uso de la impresión y sobreimpresión gráfica con tipos móviles.
De esta forma, propiciar un espacio donde estos
cruces interpersonales, temporales, espaciales, de lenguajes y formas, estas
capas de sentido que se agregan, mezclan, superponen y suman, vayan conformando
un palimpsesto colectivo que active y potencie, contenga, integre y amplifique,
revise, remarque y reinscriba y, sobre todo, saque de las sombras esas palabras
que tanto costó decir, propagándolas en ecos de sentires y sentidos más allá de
los espacios que las contuvieron (ESMA, cuerpos de las víctimas, sala de
exposición) al sacarlas a la calle en forma de pegatina colectiva.
Marzo 2020. Sala Microespacio y Vidriera.
Curaduría: Inés Elicabe y Renée Zgainer
Pensar lo tridimensional de un objeto es pensar su contexto y cómo éste se transforma e interdefine en el espacio y el tiempo. Obliga a reconocer los procesos sociales que subyacen y están reflejados en sus vínculos, tanto con objetos, usos y hábitos. Los objetos disparan en las personas imágenes, memorias las formas sentir, proyectan sombras, velos y misterios. El diseño nunca es ingenuo. La silla como un gran adoctrinador corporal pero también como un dispositivo de escucha, afecto y memoria, capaz de sentarse con un otre cara a cara. La silla vacía relata una presencia ausente. Amantes unidos por lazos amorosos y fundentes.
Curaduría Inés Eliçabe
Viento norte, playa austral
La cadencia del viento norte me atraviesa
Sigo el hilo de Ariadna, percibo lo que vendrá.
Los médanos salvajes cambian a mi paso.
La arena se baña de olor a sal.
Matices de azules flotan entre carpas y mar.
Aguas veloces de un océano eterno.
Recostados sobre mi espalda,
descansan tiempos de esplendor.
Tienen forma de curvas plateadas,
de lujo pasado, de decadencia presente.
Necochea es el sol de mis veranos,
la sombra de mi reparo.
Las líneas infinitas que oscilan en mi retina,
el horizonte de mi mirada.
La nostalgia vendrá después.
El verano termina donde termina la playa austral.
Irene Ripa Alsina
Ro Sibecas
CuraduríaFlor Cugat
Co curaduría Inés Elicabe

















