Figuras se trasladan como espectros nómades, se desplazan levitando, parecen flotar. Objetos enredados como un nido entre la bruma de un bosque imaginario, aparecen y desaparecen de golpe. Estos objetos de descarte, preciosos, decorativos y ancestrales están en realidad quietos a primera vista, sin embargo nos observan y se quieren mover. Como algunos animales quizás esperen la noche para hacerlo y comiencen muy de a poco a bailar en un desfile catártico y ritual hasta el amanecer.
Nómades se pudo visitar en movimiento entre la verdulería de 1 y 63, donde el artista juntó las bolsas que lavó y deshilachó para armar sus objetos escultóricos, y durante el mes de mayo en la vidriera del Museo.
curaduría y coordinación: equipo microespacio
Mayo 2021 vidriera MPBA




