"El gaucho devenido ciudadano, el hombre-padre-cabeza
de familia prolijamente alineado por el trazo del pánico al juego
erótico de la errancia solitaria de la pampa, vuelve a sudar. Es el
propio sudor de la humedad de esas tierras el que empieza a difuminar
los bordes tan estables de ese hombre de familia convertido en mito de
una nación. Húmeda, esa querida y suya pampa que humedece los cuerpos.
El gaucho y la posibilidad de una ida sin vuelta, de la multiplicidad
sin el peso del nombre. Todo acontece ahora, aquí.
Nicolás Cuello
falsea sutilmente la tradición, hasta evidenciar la ficción de esos
mitos “oscuros y evidentes a la vez”. La tierra firme que pisa el cuerpo
de la tradición y la nación, ahora se vuelve barro.
El recuerdo de esas luchas fangosas de hombres solos, vuelven a la
cabeza del ahora padre de familia. Vuelven las imágenes de los viajes,
pero sobre todo de ese último viaje, de esa última cena junto al fuego y
el frío que obliga al roce.
La memoria de la circulación de los
compañeros golpea con fuerza la carne, despedazando poco a poco los
vestidos encorsetados del ciudadano viril. Cada gesto ahora es metáfora,
por eso no hay otra verdad.
Y así, las formas oscurecidas por el
encandilamiento de la civilización reaparecen hasta vislumbrarse como
posibilidad…la posibilidad de errancia sin destino en esa pampa húmeda".
Ariel Sanchez
Inaugura el Sábado 12 de Agosto, 19.00 hs

